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La parte en inglés de la prueba de idoneidad del examen de prácticos es, en mi opinión, una prueba que puede resultar difícil incluso para las personas más preparadas. La razón es que no solo se mide el inglés estándar que podemos usar en el día a día, sino que además se miden aspectos como:
- La capacidad para sintetizar información.
- La habilidad para comunicarse de forma clara y concisa.
- El uso de vocabulario técnico y preciso.
- La aptitud para expresarse con cohesión y orden.
Teniendo todo esto en cuenta, ¿cómo podemos prepararnos para lograr aprobar las tres partes del examen (traducción directa e inversa, conversación y redacción)? En este artículo quiero dar 5 claves que te ayudarán a preparar mejor los puntos claves de cada parte y, sobre todo, a aprobar el examen con la mejor nota posible. Dicho esto, ¡empecemos!

1. Empieza estudiando el examen.
El examen de prácticos consiste, como ya se mencionó anteriormente, en tres partes: traducción inversa y directa, conversación y redacción. Si yo fuera a presentarme a la prueba de idoneidad, lo primero que haría sería absorber toda la información relativa a la estructura y forma del examen. En nuestro caso, las claves de cada parte son las siguientes:
1. Traducción inversa y directa.

En esta parte nos puede tocar, o bien traducir del inglés al español, o viceversa. La clave de una buena traducción radica en que se sienta natural y contenga el vocabulario preciso y necesario. El ejercicio de traducción será siempre de un texto legal de la OMI o de cualquier texto referente a una normativa internacional. Lo importante a la hora de prepararse esta parte es controlar el vocabulario formal y legal, así como conseguir naturalidad en nuestro texto.
Recuerda que, aunque los marinos tengamos que desempeñar muchos roles a bordo (navegante, bombero, médico, oficinista…), no somos traductores. El gran objetivo es que el mensaje y las ideas principales del texto original sigan teniendo el mismo significado y no se formen ambigüedades. Esto tenlo siempre en mente: importa más el mensaje que la forma en que está presentado.
Por otro lado y, en mi opinión, es más difícil traducir del español al inglés, porque es más probable que estemos familiarizados con textos formales en español que en inglés. De ahí que sea muy importante que, durante nuestra preparación, prioricemos las traducciones del español al inglés. Asimismo, un gran consejo para ir dominando la traducción es trabajar textos que tengan traducciones oficiales tanto en español como en inglés. Así, una vez hayamos hecho nuestra traducción, podremos comprobar cuánto necesitamos mejorar.
2. Conversación.
De las tres partes del examen, esta es sin duda la que suele requerir más preparación y trabajo. Y no es solo porque hablar es la habilidad más difícil de aprender en un idioma nuevo, sino porque esta parte puede estar relacionada con cualquier tema: desde lo que comimos ese día en el desayuno hasta la diferencia entre una bow thruster y una azimuth thruster. Curiosamente, la clave aquí no es solamente responder bien.
Algo que se valora mucho en el speaking es conversar lo máximo posible. En cualquier examen en donde se mida la capacidad del habla en una lengua extranjera, uno de los puntos que más se valora es la capacidad de continuar conversando incluso en situaciones donde no tenemos todas las respuestas. ¿No sabes la diferencia técnica y precisa entre una bow thruster y una azimuth thruster? No te preocupes, habla de tu experiencia habiéndolas usado o comenta lo que hayas escuchado decir a otros capitanes. Los examinadores no buscan que digas palabras técnicas todo el rato. Lo que realmente quieren ver es que tienes soltura, fluidez y sabes de lo que hablas.
Por esto mismo, intenta siempre buscar alternativas o apóyate en tu experiencia profesional para dar una buena impresión.
3. Redacción.
Desde mi punto de vista, diría que una buena redacción suele tener la siguiente estructura:
- 20% Introducción (presentación breve del tema y de la postura del autor).
- 70% Desarrollo (exposición y elaboración de la opinión con argumentos).
- 10% Conclusión (se deja clara la postura del texto así como las ideas clave vistas en el desarrollo).

Esta disposición permite que nuestra redacción gane una estructura sólida desde un primer momento. Así, tendremos una guía mental con la que plantear el texto. Asimismo, siempre ten en mente que el inglés es un idioma mucho más directo que el español. La clave a la hora de escribir es formar frases e ideas cortas y directas.
En español es común construir frases largas llenas de comas, pero eso no ocurre en inglés. Tener esto en cuenta hará que tu redacción logre más naturalidad y profesionalidad. Por último, si fuera alguien que tuviera que prepararme para este examen, haría lo siguiente: empezaría escribiendo sobre temas que controlase bien para ganar confianza y soltura y, más adelante, empezaría a escribir sobre temas relacionados con el mundo marítimo. Comienza escribiendo sobre tu día (como si fueras un adolescente escribiendo en su diario) y, cuando tengas más soltura, coge temas actuales como el futuro de la Marina Mercante española o si es posible implementar la Inteligencia Artificial a bordo.
2. Construye tu propio banco de palabras.
¿Hay mejor sensación que la de conocer la palabra exacta para la situación y el momento adecuado? En el mar es más importante conocer palabras clave que reglas gramaticales. Si tienes fuego a bordo y necesitas lanzar un MAYDAY, con saber decir »fire on board» junto con el nombre del buque y la posición, ya es suficiente para establecer una comunicación efectiva (sería un poco precaria, pero la información importante está presente).
El tema es que, en el examen, tenemos que saber tanto de gramática como de vocabulario, pero pienso que dominar los tecnicismos será un gran punto a nuestro favor. La mejor manera de aprender el vocabulario del examen es dividirlo en dos grupos: el inglés estándar y el inglés marítimo. Dentro de cada grupo, iremos creando subgrupos para ir agrupando las palabras por secciones. A continuación, te voy a enseñar los subgrupos más importantes de cada grupo principal:

Inglés estándar.
- Conectores (toda palabra que te permita unir frases e ideas: In addition, moreover, therefore, in regards to…).
- Expresiones que te permitan expresar tu opinión (It seems to me that, I believe that, as far as I am concerned…).
- Verbos y palabras de nivel B2/C1 (la página de »Cambridge Dictionary’» no sólo explica cualquier palabra en inglés, si no que también muestra a qué nivel pertenece. Muy útil).
- Idioms o frases hechas (esto aporta mucho nivel a las redacciones y a la forma de hablar).
- Términos y palabras formales (si has traducidos textos de la OMI, verás que hay muchas palabras que se repiten como »convention, annex, guideline, clause…». Dominarlas es clave).
Inglés marítimo.
- Maniobra (imagina, por ejemplo, una maniobra de atraque y desatraque y observa qué vocabulario se usa en español para aprenderlo en inglés).
- Navegación (DST, balizamiento, posiciones, landmarks…).
- RIPA (terminología de cada situación posible así como el nombre de las luces de navegación).
- Partes del buque (las básicas así como todo lo referente a propulsión y maniobra y los elementos del puente).
- Seguridad y emergencias (fuego a bordo, hundimiento, escora peligrosa, abordaje…)
- SMCP (uso de las reglas de comunicación y las situaciones más comunes, así como órdenes a los buques antes, después y durante la maniobra).
- Meteorología (weather forecast, condiciones dentro del puerto…).
- Puerto e infraestructuras (muelle, atraque, grúa, terminal…).
- Fondeo (a pique, grillete, cable, fondo tenedero…).
- Órdenes al timonel (todo a estribor, a la vía…).
He de decir que la mejor forma para aprender todo este vocabulario es a través de flashcards, aplicando el método de la repetición espaciada. Toda persona que quiera prepararse conmigo tendrá todo el vocabulario del examen listo y preparado en flashcards para estudiarlo cada día.
3. Escribe, escribe y escribe.
¿Sabías que la mejor forma de mejorar tu habla es escribiendo? Algo que comprobé cuando aprendí inglés fue ver que cuanto más escribía, mejor hablaba y mejor me sentía pensando y formando ideas en mi cerebro. Sobre este tema tengo un artículo en donde hablo en mayor profundidad: Escribir mejora el habla.
No obstante, quiero igualmente hablar de manera más específica sobre la forma en que escribir nos va a ayudar a aprobar este examen. Para empezar, dos de las tres partes del examen son escritas, por lo que es lógico priorizar la preparación del inglés escrito. Asimismo, escribir nos ayuda en tres aspectos fundamentales:
- Nos permite tener tiempo para pensar, buscar palabras nuevas y expresarnos sin tener la presión de estar en una conversación.
- Sirve como entrenamiento para poner en práctica lo aprendido sobre reglas gramaticales y nuevo vocabulario.
- Es la mejor forma para ver nuestros errores y poder corregirlos. Al fin y al cabo, los podremos ver una y otra vez en el papel.
Escribir es, en líneas generales, la preparación previa antes de salir al escenario o el entrenamiento antes de correr una maratón. No conseguiremos hablar ni escribir bien en inglés si no practicamos enormemente nuestra redacción.
4. Los nervios de la prueba se combaten antes del día del examen.
La parte más importante de cualquier examen es poder mantener el mismo nivel y claridad mental que tenemos cuando estudiamos en casa o en nuestro lugar habitual de estudio. Los nervios suelen ser el mayor responsable de no rendir al mismo nivel. Cuanto mayor es el riesgo, más sentiremos que nuestra mente está nublada. ¿Cómo podemos trabajar esto y sentirnos más relajados durante el examen? A continuación voy a compartir lo que me ha servido durante toda mi vida para ir tranquilo y confiado a cualquier examen:

1. Haz pruebas y ejercicios más difíciles que los del propio examen.
La mejor preparación para cualquier examen, en especial los de certificación de idiomas, es siempre saber un poco más de lo que esperan de ti. En el caso que nos compete en este artículo, si quieres sentirte confiado, practica lo siguiente para ir al examen bien preparado:
- Haz redacciones que fuercen tu cerebro a pensar durante un largo rato. Busca temas con varios puntos de vista posibles y escribe una redacción defendiendo un punto de vista y luego posiciónate defendiendo el contrario.
- Busca imágenes de tus campañas pasadas e intenta imaginar una emergencia o una situación hipotética. Por ejemplo: toma una imagen del puente de navegación e imagina que de repente suena la alarma contra incendios. ¿Podrías dar las órdenes en inglés y describir lo que va pasando en todo momento?
- Ten debates sobre temas actuales del mundo y otros que estén relacionados con lo marítimo. De esta forma, estarás trabajando el inglés estándar por un lado y mejorando tu inglés marítimo por el otro.
La idea principal de todo esto es que logres un nivel un poco por encima del requerido y llegues al examen seguro de tus capacidades porque has demostrado que tienes un inglés mucho mayor que el de la media.
2. Haz simulaciones de exámenes.
Los nervios empiezan a calmarse cuando vemos, de primera mano, que somos capaces de aprobar el examen. La mejor forma de conseguir esto es haciendo simulaciones lo más parecidas a las del propio examen. Una buena simulación debe:
- Tener un nivel igual o un poco superior a la del propio examen.
- Realizarse en un tiempo menor que la del examen (hay que tener en cuenta posibles contratiempos durante la prueba real así que es mejor establecer un límite de tiempo menor durante la simulación).
- Hacer las pruebas variadas y diferentes entre sí (esto ayuda a que nuestro cerebro gane agilidad y no se acostumbre a una sola forma de hacer el examen).

Las simulaciones son una gran manera de medir la preparación que tenemos bajo presión. Es posible que ya tengamos el nivel de inglés necesario, pero es crucial también preparar los nervios para trabajar con estrés.
3. El día antes del examen, no repases. Sal a la calle.

El día antes del examen no vas a aprender nada nuevo ni tampoco va a marcar la diferencia entre un aprobado o un suspenso. Lo mejor que puedes hacer es tener un día tranquilo y cotidiano. Esto permite que tu cerebro no esté únicamente pensando en el examen y lo vea como una prueba más asequible. Mi consejo, igualmente, es que los días previos escribas en una libreta los puntos claves del examen y lo que necesitas tener siempre en mente para aprobarlo. Unas horas antes de la prueba, repasarás lo escrito para que tu cerebro tenga presente todo lo importante.
Además, y aunque puede sonar demasiado obvio, descansa lo mejor posible los días previos al examen. Es más, cuando estudies inglés, intenta dejar dos o tres días de vez en cuando en los que no vas a tocar nada el idioma. Una de las claves para aprender un idioma es dejar que todo ese conocimiento repose y se interiorice en nuestro cerebro. Esto se consigue durmiendo bien y no comprimiendo a la fuerza palabras y gramática en la mente.
En definitiva, estas son las 3 claves que me han servido a lo largo de los años para ir más tranquilo y relajado a los exámenes. Las comparto porque me han ayudado a aprobar exámenes muy difíciles y siempre he conseguido ir tranquilo y confiado en mí mismo. ¡Espero que a ti también te sirvan!
5. La inmersión en el idioma: tu mejor aliada.
Por último, uno de los puntos más fuertes a la hora de aprender un idioma es la inmersión. En otras palabras, esto significa que el idioma debe estar presente de una forma u otra en nuestro día a día. Yo no soy partidario de la idea de estudiar únicamente durante un par de días a la semana. Creo que esto es un fallo que muchas personas cometen y creo que se debe a cómo se enseñan los idiomas en las escuelas, tratándolos como una asignatura más. La principal aliada que tendremos para aprender el idioma es la inmersión. Algunas claves para que siempre estés en contacto con el idioma son:
- Cambia el idioma de tu móvil a inglés.
- Mira vídeos o series en inglés mientras comes o cuando tengas un rato libre. No hace falta que cojas ninguna libreta ni bolígrafo. Simplemente escucha atentamente e intenta entender todo lo que puedas.
- Dedica 10 ó 15 minutos al final del día a escribir lo que hiciste de forma sencilla.
- Piensa en inglés: describe lo que vas a hacer o lo que ves en inglés. Con este ejercicio lograrás agilidad mental y que el inglés aparezca más fácil en tu mente.
En general, diría que un idioma entra en nuestra mente al convertirse en una constante que siempre está ahí presente. Por esto mismo, la inmersión en el idioma se convertirá en tu mejor aliada.

En resumen, estas son 5 claves que te ayudarán a aprobar la parte de inglés del examen de prácticos. He intentado aportar consejos que me han servido durante mi vida, tanto para pruebas de idoneidad como para exámenes de certificación. En líneas generales, lo principal es que te sientas tranquilo y seguro de que vas a aprobar el examen. Nunca sabemos exactamente lo que nos van a preguntar, ¿verdad?. Por mucho que estudiemos y hagamos simulaciones, puede que lo que toque en la prueba sea algo completamente nuevo. Sin embargo, si ese día entramos al examen seguros de nosotros mismos, creo que dará igual lo que aparezca, ya que lo más probable será que tendremos los recursos y la preparación necesaria para aprobar.
Por mi parte, me gustaría acabar este artículo diciendo que si necesitas ayuda más específica o alguien que te guíe y te preparare para la parte de inglés de la prueba de prácticos, te podré ayudar encantado. Toda la información sobre mis clases está en el siguiente enlace: Inglés marítimo para prácticos
Nada más. ¡Espero que apruebes ese examen y que todo te vaya muy bien!
¡Saludos y buena proa! 🌊

