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Hola, hello! 👋
¿Quieres aprender inglés, pero no sabes cómo? ¿Te sientes atascado y tampoco sabes por dónde empezar y qué aprender primero? ¿No encuentras un método que te sirva para aprender de forma consistente? Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, este artículo te va ayudar mucho. Hace años que aprendí inglés de forma autodidacta hasta alcanzar el nivel C1 y hoy te voy a enseñar mucho de lo que me sirvió en su momento. Son técnicas que he estado incluso aplicando al alemán recientemente, un idioma que acabaré aprendiendo sí o sí (Ja, das ist richtig!). Lo he intentado dividir en dos grandes secciones, una relacionada con el aprendizaje del propio idioma y otra con el desarrollo de una rutina que funcione. Dicho esto, ¡vamos al lío!
¿Por dónde empiezo a aprender inglés?
Esta parte puede variar según la persona a la que le preguntes, pero yo te voy a decir lo que para mí es básico al empezar a aprender inglés. Nada más empieces con el inglés, céntrate en lo siguiente:

1.- Presentarse en inglés.
Saber presentarse en inglés (diciendo tu nombre, tu edad, de dónde eres, a qué te dedicas y tus aficiones) es de lo más importante que puedes aprender al principio. Esto es básico para poder comunicarte con otras personas y es algo que tendrás que usar tanto con desconocidos como en el propio trabajo. Además, presentarse delante de otra persona en el idioma que estás aprendiendo supone un gran subidón de confianza y de motivación 😉
2.- Vocabulario básico y común.
Empieza a aprender el vocabulario básico y más común. Ejemplos de palabras básicas son: los números (hasta el 100 por ahora), los días de la semana, los meses y las horas, el nombre de hobbies y acciones que realices a diario, los colores, adjetivos sencillos (fácil, bueno, malo, grande, pequeño, difícil…), objetos cotidianos de tu casa y de tu lugar de trabajo y, por último, el nombre de animales comunes y partes del cuerpo. Está claro que la lista podría seguir y seguir, pero estos grupos de palabras son claves y muy útiles de conocer al principio. No te abrumes aprendiendo todo de golpe. Un ritmo sano al comenzar a aprender inglés es el de 3 a 5 palabras nuevas al día (¡no te olvides de repasar las que ya sabes!).
3.- Aprende la gramática más elemental y sencilla.

Si tu nivel es A1 y acabas de empezar, céntrate únicamente en lo siguiente: presente simple, el presente continuo y las oraciones negativas, afirmativas e interrogativas. A esto añádele ‘there is/there are’ y ‘to be going to’. Esto es suficiente por ahora. Refuerza estas formas gramaticales y, si las dominas, podrás sentirte orgulloso de tu progreso inicial. La clave de la gramática al principio es la siguiente: necesitas saber lo suficiente para poder expresar ideas y acciones que están ocurriendo en el presente. Nada más. El pasado y el futuro se ven en el A2.
¿Sabes cuál es el lado positivo de limitar la gramática a las formas que te mencioné? Pues que tu cerebro solo va a tener que lidiar con un tiempo verbal: el presente. Esto, al principio, es música para nuestros oídos y hace que todo se vuelva mucho más sencillo. Por lo tanto, limita tus frases e ideas a lo que está ocurriendo ahora mismo o a hechos y verdades que no cambian con el tiempo (mi nombre es Pedro, está lloviendo, el cielo es azul…).
4.- Prioriza comunicarte bien por encima de sonar como un nativo.
Por último, prioriza comunicarte bien (sin confusiones o malentendidos) con los demás por encima de sonar bien. Es cierto que necesitas hacer el esfuerzo de pronunciar las palabras de la forma correcta, pero temas como la entonación o el ritmo del habla no nos importan ahora mismo. En mi opinión, es más importante conseguir que la otra persona entienda lo que has dicho (sin liarte al hablar o formar oraciones muy enrevesadas) que sonar muy British. También recuerda lo siguiente: no sabe más el que mejor suena, sino el que es capaz de hablar sin compromiso y con soltura. Al fin y al cabo, cada persona tiene su acento y eso hace que no consigamos sonar del todo perfecto.
En mi opinión, estos son puntos muy claves para aprender inglés por tu cuenta. Si acabas de empezar, me centraría en todo lo comentado anteriormente ya que es la base para después poder construir encima de ella. En cualquier caso, ¿qué pasa si ya llevas un tiempo aprendiendo inglés, pero te sigue costando? Quizá, incluso, hace tiempo que lo trabajaste y ahora no hay manera de retomarlo y te parece difícil ponerte a estudiarlo. Para estos casos, también tengo varios consejos y técnicas que a mí me han servido enormemente. Todo gira en torno a construir una rutina agradable para nosotros.
Construye una rutina que disfrutes.

En pocas palabras, es difícil ser consistente. El problema no es empezar, sino mantener esa constancia durante un largo tiempo. Es por esto que es muy importante que la rutina sea agradable y no implique dejarnos la piel cada día. Antes de entrar de lleno en mis consejos y técnicas, quiero que tengas muy en mente lo siguiente: ya sea que tienes solo 10 minutos al día para aprender inglés o todo el tiempo del mundo, nunca te plantees estudiar inglés, o cualquier otro idioma, si no tienes la certeza de que vas a ir en serio. Si tu intención es aprenderlo de forma casual y tranquilamente, me parece genial.
Sin embargo, el problema que veo con enfocarlo de esta forma es que no vas a obtener grandes resultados a largo plazo. Es cierto que aprendiendo con Duolingo u otras apps de este estilo, se puede aprender lo básico de forma pausada y sin estrés, pero jamás llegarás a un nivel avanzado solo con eso. La clave está en tener ese compromiso con nosotros mismos desde el principio, para que no sintamos las ganas de bajarnos del barco en ningún momento y continuemos aprendiendo con constancia durante todo el tiempo que sea necesario. Si realmente tu deseo es aprender y poder hablarlo libremente en cualquier situación y con cualquier persona, te voy a decir lo que puedes hacer para construir una rutina de aprendizaje que te será muy útil. ¡Vamos pues!
1.- El método de la repetición espaciada y las flashcards.
El método de las flashcards o, también conocido como el método de la repetición espaciada, es la forma moderna más efectiva para aprender vocabulario. Consiste en repasar de 10 a 20 palabras diarias (3 ó 5 si has empezado recientemente) por la mañana temprano o por la noche antes de irnos a dormir. En pocas palabras, una flashcard es una tarjeta con la palabra en español en el anverso y la palabra en inglés en su reverso. El método consiste en adivinar la palabra en inglés antes de darle la vuelta a la tarjeta o flashcard. Dependiendo de su dificultad, podremos decir ‘Fácil, medio difícil, difícil o no la sé’. Así, si es una palabra sencilla tardará más tiempo en que nos vuelva a salir y, si es difícil, aparecerá de forma más frecuente. Este método se llama ‘repetición espaciada’ porque aprendemos nuevo vocabulario a lo largo de los días.
Por lo tanto, cada palabra nueva que encuentres la añadirás al mazo de flashcards y la irás repasando poco a poco. De esta forma, no pretendemos aprender nada en cuestión de minutos, sino que dejamos un espacio entre repaso y repaso y, además, el refuerzo de la palabra se trabaja a diario (la estás viendo cada día por la mañana o por la noche). Además, si quieres ir un paso más allá, puedes añadir fotos ilustrativas y audios con la pronunciación. Si deseas empezar con las flashcards ya mismo, te recomiendo la aplicación ANKI que es gratuita y de libre uso.
2.- Usa tu inglés en cada momento que encuentres.
Lo importante a la hora de formar una rutina es que sea agradable y no quite demasiado tiempo de otras obligaciones. Sería incluso mejor poder compaginarla con otras actividades, ¿verdad? Pues eso es justamente lo que vamos a hacer. Algo que me ayudó enormemente al principio fue decir mentalmente en inglés cada acción que estaba haciendo o que me disponía a hacer. Por ejemplo: si iba a ir a la cocina a cenar, antes de hacerlo me decía a mi mismo: »I am going to the kitchen. I am going to have dinner (voy a ir a la cocina. Voy a cenar)». Lo que conseguimos con esto es fluidez mental al hablar en inglés y práctica de lenguaje cotidiano y útil. No pretendas dar tu opinión sobre la situación geopolítica del mundo nada más empezar. Empieza por lo llano y lo que te resulte más sencillo de expresar.
Una vez vayas cogiendo confianza y soltura, añade tu opinión personal o intenta darle otros matices a las oraciones. Por ejemplo: »I am going to the kitchen because I am hungry. I will have dinner with my daughter tonight. She is a very good kid (Voy a la cocina porque tengo hambre. Voy a cenar con mi hija esta noche. Ella es una niña muy buena)». Esta es una práctica que utilicé incluso cuando estaba preparándome los exámenes de certificación del B2 y del C1. En vez de formar frases simples, intentaba dar mi opinión sobre temas complejos o, antes de irme a dormir, describía lo que había hecho durante el día y expresaba cómo me había sentido. Pero, en esencia, ¡se trata de los mismo! ¿Te animas a practicarlo hoy mismo?
3.- Busca personas con las que hacer intercambio de idiomas.
La tercera y última técnica es mi preferida ya que soy muy partidario de la idea de aprender idiomas junto con otras personas. Aunque el inglés lo aprendí por mi cuenta, siempre intenté practicarlo con mis amigos o gente de otros países. Esto hace que se vuelva mucho más orgánico y convierte la rutina de aprender inglés en algo bastante divertido. Mi consejo es que busques a alguien que sea nativo en inglés y quiera aprender español. Así los dos podréis retroalimentaros y os motivaréis sin daros cuenta. En internet hay muchas aplicaciones para intercambio de idiomas (busca en especial ‘English-Spanish language exchange’) y podrás conocer gente maravillosa que quiera practicar contigo. No me gusta ver los idiomas como si fueran una asignatura más de la escuela y practicarlo con otras personas hace que deje de parecer aburrido y monótono. Por lo tanto, ¡siempre busca a alguien que quiera aprender tu propio idioma y que sea nativo en ese idioma que intentas aprender! De esta forma los dos saldréis ganando 🙂

¡Fiuh! Parece que eso es todo lo que tenía que decir por hoy, aunque… ¡aún hay más técnicas y consejos que no te he dicho! Si quieres conocer más, puedes enviarme un mensaje y te enseño todos los trucos que aún tengo debajo de la manga (te prometo que en ningún momento haré que salga un conejo de una chistera, de veras). En cualquier caso, espero que este artículo te haya servido para poder empezar a aprender inglés por tu cuenta. Son muchas las formas que hay para aprender un idioma y a mí siempre me ha gustado el enfoque práctico y real. Estas son algunas de las técnicas que me han servido a lo largo de los años. ¿Conoces otras que puedan ayudar a aquel que está empezando con el inglés? ¿Te ha servido algo de lo que he comentado más arriba? Déjalo en los comentarios para que así todos podamos ayudarnos.
No dudes en visitar el siguiente enlace si necesitas más ayuda o quieres aprender inglés conmigo: Aprende inglés con Pedro
Muchas gracias por leerme y ¡buen día!

